manitos de la mater

Manitos de la Mater

Manos voluntarias que guían, familias que viven la Misa con plenitud.

Te invitamos a ser parte del apostolado más tierno: un espacio para que los padres disfruten y vivan la Santa Misa, mientras cuidamos de sus hijos de la mejor manera.

¿A quiénes servimos?

Es un espacio dirigido a niños de entre 3 y 7 años o hasta que hagan la Primera comunión.

Este apostolado nace del corazón de una madre que, al observar cómo en otras comunidades existía un espacio adaptado para los más pequeños, sintió la inquietud de hacer posible esa misma vivencia en la suya. La motivación principal fue brindar a los padres la tranquilidad necesaria para vivir y disfrutar plenamente de la Santa Misa, sabiendo que sus hijos se encuentran en un entorno seguro y preparado especialmente para ellos. Así se dio vida a este proyecto: un lugar donde los niños esperan con ilusión asistir cada domingo para aprender, divertirse y sentir que también tienen su propio espacio dentro de la iglesia.

La iniciativa está dirigida a niños de entre 3 y 7 años, acompañándolos en su crecimiento espiritual hasta que inician su preparación para la Primera Comunión. Cada domingo, durante la misa del mediodía, los voluntarios reciben a los pequeños para ofrecerle una experiencia enriquecedora que va más allá de la simple guardería, guiándolos con paciencia y cariño para que entiendan la belleza de la fe desde temprana edad.

Durante la jornada, los voluntarios comienzan el servicio encomendando su labor a través de una oración inicial junto a los niños. A lo largo del encuentro, realizan dinámicas variadas que integran la pintura y las manualidades con la enseñanza del Evangelio del día, explicándoles la Palabra de Dios de una manera sencilla y adaptada a su nivel. Además, animan el ambiente mediante cuentos y bailes, y al concluir la celebraciones eucarísticas, ayudan a los pequeños a presentar con orgullo sus creaciones y dibujos a sus familias.

Para sostener esta hermosa misión, los voluntarios aportan su tiempo con un compromiso accesible pero muy valioso. El único requisito fundamental es tener gusto por el trato con los niños y la disposición de colaborar un domingo al mes durante una hora y media. Con este pequeño aporte de tiempo, los integrantes del apostolado se convierten en herramientas de amor que permiten a las familias vivir la Misa con paz mientras siembran la semilla de la fe en las nuevas generaciones.

Requisitos para participar

Tener un espíritu alegre y servicial, pudiendo comprometerse con el cuidado y la enseñanza del Evangelio del día a niños pequeños, cada primer domingo del mes mientras dure la misa, 

Actividades de la pastoral

Como voluntarios, comienzan cada jornada encomendando su servicio en oración. Durante la Misa, acompañan a los niños en actividades como manualidades y pintura, y crean un ambiente alegre con cuentos y bailes. 

Su labor principal es explicarles el Evangelio del día de forma sencilla, sembrando en ellos el amor por la Palabra de Dios. Para cerrar la jornada, al finalizar la Misa, ayudan a los pequeños a presentar con alegría sus dibujos a sus familias.

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