Que por nosotros, el cielo toque la tierra
Apostolado del Movimiento de Schoenstatt que acompaña espiritualmente a jóvenes privados de libertad en el CEI y CEILE. A través de la formación, la oración y la cercanía humana, los voluntarios promueven la sanación interior, la dignidad y la reconciliación, demostrando que con Dios siempre se puede construir un nuevo camino.
¿A quiénes servimos?
Dirigido a adolescentes y jóvenes privados de libertad que se encuentran en el Centro Educativo de Itauguá (CEI) y en el Centro Educativo Integral La Esperanza (CEILE), acompañando a quienes atraviesan momentos de vulnerabilidad.
La Pastoral Carcelaria es una expresión concreta de una Iglesia que sale al encuentro de quienes más necesitan ser escuchados y abrazados. Su labor busca llevar el mensaje del Evangelio a menores en situación de reclusión, recordando que cada persona posee un valor único ante Dios. Mediante un acompañamiento constante y humano, los voluntarios trabajan para restaurar la esperanza, dignificar la vida de los adolescentes y jóvenes, y guiarlos hacia un proceso transformador de crecimiento personal y espiritual.
Requisitos para participar
Voluntarios jóvenes, adultos y matrimonios inspirados en el espíritu misionero de Schoenstatt, con vocación de servicio para ser signos de esperanza y misericordia, comprometidos a brindar una presencia cercana, de escucha empática y acompañamiento espiritual.
Actividades de la pastoral
- Visitas periódicas a los centros educativos.
- Espacios de escucha, oración y contención emocional.
- Formación en la fe y preparación para recibir sacramentos.
- Promoción de procesos de sanación interior, reconciliación y crecimiento espiritual.