18 de octubre

Pastoral de la Dulce Espera - Terruño

Acompañamiento de mujeres embarazadas y parejas que desean concebir.

Inspirada en el amor maternal de la Virgen María, la Pastoral de la Dulce Espera se dedica a fortalecer la vida espiritual de las futuras madres y de quienes esperan con fe la llegada de un hijo.

¿A quiénes servimos?

La pastoral está abierta a todas las mujeres embarazadas, sin importar su condición, así como a parejas y matrimonios que deseen concebir. Su labor está dedicada a proporcionar apoyo y consuelo en esta etapa tan importante y sagrada de la vida.

Valores y Principios Religiosos que Guían sus Acciones

La Pastoral de la Dulce Espera se guía por valores y principios religiosos que reflejan su misión de acompañar, sostener y fortalecer espiritualmente a las mujeres embarazadas, a las parejas y matrimonios que anhelan concebir. Inspirada en la fe cristiana y en el amor maternal de la Virgen María, esta pastoral ofrece un espacio de consuelo y esperanza. Entre los valores y principios clave que orientan sus acciones se destacan:

Fe en la Divina Providencia: La pastoral se basa en una profunda confianza en la Divina Providencia, creyendo que Dios cuida de cada persona y sus circunstancias. Este principio invita a las familias a vivir cada momento de espera con esperanza y serenidad, confiando en que Dios conoce sus anhelos y guiará cada paso con amor y propósito.

Amor Maternal y Cercanía de la Virgen María: Inspirada en el ejemplo de María, la Pastoral de la Dulce Espera cultiva un ambiente de amor y ternura, reflejando el cuidado y la cercanía que la Virgen mostró hacia Jesús. Este amor maternal busca envolver a las futuras madres y familias con un apoyo espiritual que las fortalezca en su proceso.

Oración y Espiritualidad: La oración es el corazón de esta pastoral. A través de encuentros de oración y momentos de reflexión, se brinda a las familias un espacio para comunicarse con Dios, expresar sus deseos, recibir consuelo y fortalecer su fe en un ambiente de comunidad.

Esperanza y Fortaleza en la Espera: La pastoral impulsa a cada familia a mantener la esperanza y a encontrar fortaleza en su fe, recordando que, aun en los momentos de espera y dificultad, Dios está presente. La esperanza cristiana les ayuda a mirar hacia el futuro con optimismo y confianza en el plan divino.

Comunidad y Apoyo Mutuo: Al reunir a mujeres embarazadas y familias que comparten esta etapa, la pastoral fomenta el sentido de comunidad y solidaridad. El apoyo mutuo entre quienes atraviesan experiencias similares les brinda consuelo y un sentido de pertenencia, recordándoles que no están solos en su caminar.

Servicio y Compromiso con la Vida: La Pastoral de la Dulce Espera se compromete a servir y a promover la vida, apoyando tanto a las madres como a los padres en su vocación de acoger y cuidar la vida que están llamados a traer al mundo, celebrando cada nuevo comienzo con gratitud y alegría.

Historia y Origen del Apostolado

La Pastoral de la Dulce Espera fue fundada el 18 de marzo de 2018 en Ciudad del Este, con la bendición del Padre Tommy, siguiendo el deseo del Padre Antonio Cosp, quien había fundado la misma pastoral en Tupãrenda. Desde entonces, esta pastoral ha sido un espacio de apoyo espiritual para muchas mujeres y familias, llevando la bendición de la Virgen de Schoenstatt a los que esperan la llegada de una nueva vida. 

Requisitos para participar

Actividades de la pastoral

Misa de la Dulce Espera: Se celebra el cuarto domingo de cada mes, en la que se realiza una bendición especial para las mujeres embarazadas y para quienes desean concebir.

Campaña de la Peregrina Blanca de la Virgen de Schoenstatt: Cada mes, se entrega la imagen de la "Vida que comienza" a las familias para promover la oración a través del rezo del Santo Rosario y la realización de una novena. La Peregrina Blanca peregrina en al menos 15 a 20 hogares al mes, empezando cada ciclo en la misa mensual.