InfoSchoenstatt N° 373 - Año 14
Noticias del Movimiento Apostólico de Schoenstatt
""Si Padre, apóstoles por la Vida y la Familia""
Sólo si nuestro corazón está abierto, se puede acoger la misericordia de Dios. La infidelidad del pueblo de Dios sólo puede vencerse reconociéndonos pecadores para iniciar, así, un camino de conversión. Un pacto de fidelidad. Podemos ver la fidelidad del Señor y la “fidelidad fracasada” de su pueblo. Al comentar la Primera Lectura, tomada del Libro de Jeremías, “Dios siempre es fiel, porque no puede renegarse de sí mismo”, mientras el pueblo no escucha su Palabra. Jeremías nos relata las “tantas cosas que ha hecho Dios para atraer los corazones del pueblo”, pero el pueblo permanece en su infidelidad. Si el corazón es duro y está cerrado, la misericordia de Dios no entra. “Esta infidelidad del pueblo de Dios y también la nuestra, nuestra propia infidelidad, endurece el corazón: ¡cierra el corazón!”: “No deja entrar la voz del Señor que, como padre amoroso, siempre nos pide que nos abramos a su misericordia y a su amor. Hemos rezado en el Salmo, todos juntos: ‘Escuchen hoy la voz del Señor. ¡No endurezcan su corazón!’. El Señor siempre nos habla así, también con ternura de padre nos dice: ‘Vuelvan a mí con todo su corazón, porque soy misericordioso y piadoso’. Pero cuando el corazón es duro esto no se comprende. La misericordia de Dios sólo se comprende si tú eres capaz de abrir tu corazón, para que pueda entrar”. (Papa Francisco)
Noticias de interés
Próximos Eventos