Schoenstatt es un original organismo católico y un movimiento de educación que busca formar al hombre nuevo en la comunidad nueva. Su esencia reside en una espiritualidad tridimensional compuesta por la Alianza de Amor, la santidad de la vida diaria y la espiritualidad del instrumento.
La raíz de todo es la Alianza de Amor con María, que actúa como camino y garantía para la unión con la Santísima Trinidad. Esta espiritualidad es marcadamente patrocéntrica, orientando al hombre hacia una relación filial y cálida con Dios Padre.
La fe práctica en la Divina Providencia es un pilar fundamental, pues enseña que Dios tiene un plan de amor para cada detalle de nuestra vida. Por su parte, la santidad de la vida diaria busca la armonía entre la vinculación a Dios, al trabajo y al prójimo. Su lema consiste en “hacer lo ordinario de manera extraordinaria”, santificando el quehacer cotidiano por amor a Dios.
María es Madre, Reina y Educadora que, desde su Santuario, forma instrumentos aptos para la renovación del mundo. El movimiento promueve un pensar orgánico que vincula armoniosamente la naturaleza con la gracia y lo humano con lo divino.