La Presidencia Nacional es el órgano de coordinación superior que vela por la unidad moral y espiritual de toda la Familia. Entre sus miembros se cuentan directivos que asumen una corresponsabilidad solidaria por la misión global de la Obra.
Su composición integra a los representantes de los Institutos Seculares (Pars Motrix) y de las Federaciones presentes en el país, así como también al Director del Movimiento como representante de la Liga Apostólica.
La tarea primordial es asegurar que el carisma original se mantenga vigente y se proyecte con fecundidad. Actúa como una instancia de animación y dirección espiritual, inspirando las corrientes de vida del Movimiento. Debe coordinar las estrategias apostólicas respetando siempre la autonomía jurídica de cada rama y comunidad.
Su función es ser servidores de la vida (auctor vitae), fomentando el crecimiento orgánico de los miembros. Buscan armonizar la autoridad con la libertad, aplicando el principio de ser "autoritativos en los principios y democráticos en la aplicación". Son custodios del "misterio de Schoenstatt" y del torrente de gracias que fluye desde el Santuario.