Este importante aniversario da inicio a un Año Jubilar que invita a renovar la gratitud por la historia recorrida y a mirar con esperanza el futuro de la comunidad. Durante estos cien años, las Hermanas de María han llevado el carisma de Schoenstatt a numerosos países, dedicando su vida a la evangelización, la educación, la formación de personas y familias, el acompañamiento espiritual y el servicio a la Iglesia.
Su misión ha estado marcada por el deseo de hacer presente a María como educadora y guía hacia Cristo, inspiradas por la espiritualidad de la Alianza de Amor.
En el marco de este centenario, la comunidad celebra un Año Jubilar con diversas actividades en todo el mundo, invitando a toda la Familia de Schoenstatt a unirse en la oración, la acción de gracias y el compromiso renovado con la misión.
Este tiempo especial busca reconocer la fidelidad de Dios a lo largo de estos cien años y continuar construyendo una cultura de encuentro, esperanza y servicio para las nuevas generaciones.